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sábado, 19 de septiembre de 2009

"SI ESTOS CALLARAN, LAS PIEDRAS CLAMARÍAN"


“Cuanto más atrás miremos, más lejos podremos mirar hacia adelante.”
(Sir Wiston Churchill)



Por muy interesantes que puedan parecer a mis lectores los temas particulares de cada una de las entradas anteriores, no es mi deseo que constituyan un fin en sí mismos sino que sean considerados como parte necesaria e importante del marco holístico a desplegar para ir logrando una explicación coherente a los misterios que nos rodean... y al papel que nos corresponde asumir como Humanidad frente a ellos.

Por lo tanto, intentando no perder la visión integral que plantea este blog retomaré el hilo conductor que he ido deshilvanando en las entradas anteriores. No obstante, antes de seguir adelante con otras revelaciones, retrocederemos otra vez en el tiempo para continuar sentando las bases que nos permitan ir encajando poco a poco las piezas dispersas del intrincado rompecabezas de la verdadera Historia Universal.

La importancia filosófica que encierra esta necesaria retrospección radica en la enigmática respuesta de Jesús a los fariseos que pretendían acallar las alabanzas de sus seguidores ante las maravillas que habían visto a su lado: "Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían" (Lucas 19:40).


Con ello reveló una sorprendente verdad: Las piedras encierran en su historia el vital mensaje que tanto la Ciencia como la Religión oficiales han pretendido acallar debido a la confusión que les genera el haber equivocado el camino. Cuando fallan las palabras debemos escuchar el clamor de las piedras. Ellas tienen mucho que contarnos, tanto las de la tierra -como veremos en los artículos que seguirán a éste-, como las piedras que se mueven en el cielo (léase espacio)... que son las que nos interesan en la presente entrada.

PIEDRAS EJECUTORAS:

"Entonces hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo." (Apocalipsis 12:7-8)

Vimos en la entrada "ANUNNAKI:// Identificando Anomalía / Parte II" que el Creador y sus fuerzas leales declararon la guerra a las fuerzas oscuras, producto de lo cual se produjo una gran batalla en el espacio que tuvo por resultado -además de su captura y confinamiento en nuestro planeta- la explosión del entonces quinto planeta del sistema solar, Faetón, donde posiblemente habían establecido sus instalaciones de avanzada, y cuyos restos en violenta expansión impactaron a los planetas interiores cercanos al estallido con dramáticos efectos físicos cuya magnitud fue directamente proporcional a la distancia de la explosión, destruyendo los ecosistemas que la Anomalía y sus huestes colonizadoras habían implantado en ellos.


Los planetas exteriores no obstante, dado su gran volumen y naturaleza gaseosa, resistieron perfectamente los impactos de estos incontenibles y mortales proyectiles cósmicos, como quedó demostrado en parte cuando colisionaron contra Júpiter el 16 de julio de 1994, veintiún restos del cometa Shoemaker-Levy, fragmentado en varias partes, en las que el impacto de sólo uno de ellos provocó una llamarada de dimensiones mayores a las de nuestro planeta.

¿Tiene respaldo argumental esta original y revolucionaria cosmovisión? Pues sí, y gracias a las "piedras del cielo" cuya disposición y geomorfología nos muestran la evidencia de aquella gran batalla.

ECOS DE GUERRA:

Están para contarnos su tumultuosa y dramática historia, por ejemplo, los miles de restos rocosos que orbitan entre Marte y Júpiter. En efecto, la comunidad astronómica sospecha que en la posición donde actualmente se encuentran orbitando miles de asteroides de todos los tamaños y formas, debió haber existido originalmente un planeta el cual, por razones desconocidas, habría estallado. Como ejemplo de ello, el 17 de agosto de 1972, el astrónomo Michel Oveden afirmaba en Vancouver, Canadá, que un planeta 90 veces el tamaño de la Tierra, ubicado entre Marte y Júpiter, habría estallado hace 60 millones de años (suceso que coincide sorprendentemente con la época de la desaparición de los dinosaurios). Según él, sus restos conformarían lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides.

La suposición de su existencia se apoya principalmente en la regla aritmética del astrónomo Titius establecida en el año 1766, que llegó a ser conocida como la Regla de Titius-Bode debido a que, hace más de doscientos años, el entonces director del Observatorio de Berlín, Johan Bode, se apoyó en ella para fundamentar una teoría en la cual sugería que la inmensa cantidad de asteroides que circunda el Sol entre Marte y Júpiter serían los restos de un planeta que habría estallado.

Tal regla, que sería como escribió Arturo Aldunate Phillips "la anticipación de una ley cósmica aún no formulada" (A Horcajadas en la Luz. Editorial Universitaria de Valparaíso, Chile. Sexta Edición, 1976), permite predecir a priori, y con bastante aproximación, la posición respecto al Sol de casi todos los planetas de nuestro Sistema Solar, medida en U.A. (Unidades Astronómicas)

De acuerdo a ella, a 2,80 U.A., correspondería la ubicación de un quinto planeta. No obstante, en dicha zona sólo encontramos el por todos conocido cinturón de asteroides, en el que el mayor de ellos, Ceres, ocupa la posición de 2,78 UA.


Por la posición de sus órbitas, la suma de sus componentes (actualmente se han catalogado más de dos mil quinientos asteroides y se siguen descubriendo más), así como la forma fragmentada de la mayoría de ellos, la zona de asteroides es una contundente evidencia de que pudo haber existido tal quinto planeta, el cual por razones desconocidas -y hasta ahora no demostrables- habría estallado y lo que vemos actualmente vendrían a ser sólo sus restos.

Obviamente un cataclismo de estas proporciones habría provocado un esparcimiento caótico de millones de fragmentos de todos los tamaños en todas direcciones, afectando directamente a los planetas más cercanos, como Júpiter y Marte, y en menor proporción -pero no menos dramática y peligrosa- a los restantes planetas interiores, incluyendo por supuesto a la Tierra como lo avala el Suceso K/T responsable de la desaparición de los Dinosaurios.

También es posible que los numerosos satélites que orbitan en torno a Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, sean cuerpos capturados por la gravedad de estos gigantescos planetas provenientes del estallido del quinto planeta. Por otro lado, el grupo Troyano y el planeta Plutón con su luna Caronte podrían ser también restos de tal explosión capturados en órbita solar.

EL DRAMA MARCIANO:

Otro ejemplo del clamor de las piedras -que vamos a desarrollar con más detalle en esta entrada dado los fascinantes misterios que encierra- es el caso del planeta Marte, hoy un desierto global, escenario de las fantásticas e inspiradoras narraciones de Ray Bradbury y que constituye una de las mayores incógnitas astronómicas de nuestro tiempo.

Si Marte -como las evidencias actuales lo demuestran- tuvo vida y quizás civilización, el resultado en él fue mucho más devastador ya que la colisión casi simultánea de asteroides de todos los tamaños habría destruido su atmósfera, rasgado y quebrantado su superficie y acabado con todo el ecosistema imperante.


“Marte es un planeta con numerosos misterios, y su auténtica importancia en el sistema solar sigue siendo desconocida. Lo único cierto es que antaño rebosaba de lluvia y ríos, de lagos y océanos, y que actualmente es un planeta yermo y muerto. La mayoría de los científicos cree que Marte fue asesinado –‘ejecutado’ no es tampoco un término exagerado – por un imponente bombardeo de asteroides o cometas. Miles de enormes cráteres, que salpican su torturada superficie, constituyen los silenciosos testimonios de ello” (Graham Hancock, El Misterio de Marte. Capítulo 4: El Planeta Jano. Editorial Grijalbo. Primera edición, 1999).

Las fotografías tomadas por las numerosas sondas enviadas al planeta rojo muestran de hecho una superficie desértica, totalmente erosionada, cubierta por miles de cráteres de todos los tamaños, una gran hendidura conocida como el Gran Cañón Marciano (Valles Marineris) de dimensiones colosales (4.000 km de longitud -equivalente a una cuarta parte de la circunferencia del planeta-, 200 km de ancho y 7 km de profundidad, frente a la cual el Gran Cañón del Colorado, Arizona, EE.UU., es insignificante), y una marcada línea de dicotomía entre ambos hemisferios que sólo tiene explicación por el impacto de inmensos asteroides.

En efecto, en el hemisferio norte del planeta la corteza se encuentra deprimida conformando una cuenca marcada abruptamente por los bordes con las tierras altas del otro hemisferio. Invitamos al lector a observar el siguiente mapa:

El aspecto más curioso que podemos observar en este mapa, además del impresionante cráter de Hellas a la derecha y los inmensos volcanes de escudo junto a la Rajadura o Gran Cañon Marciano a la izquierda, es la sorprendente diferencia entre el Hemisferio Norte, bajo y suave, y el Hemisferio Sur lleno de cráteres, que se encuentra, en promedio, unos cinco kilómetros más alto.

Esto ha llevado a especular fundadamente a los investigadores en torno a la caída en el hemisferio sur de al menos tres grandes cuerpos celestes que habrían liberado con sus masas e impulsos combinados, tremendas ondas de presión las que –atravesando el núcleo del planeta– prácticamente lanzaron la capa exterior de la corteza del hemisferio norte al espacio, junto con la atmósfera y el agua que por la onda expansiva de los impactos se había precipitado caóticamente sobre ella,

a la vez que el magma expulsado por dichas ondas provocó luego las erupciones que habrían formado las extensas planicies de emisiones solidificadas Tharsis y Elysium (cada una con enormes volcanes cuyos picos superan en algunos casos los 20 km de altura), además del Olympus Mons, gigantesco “volcán de escudo”, digno de la imaginación de Tolkien, que consiste en un cráter de 80 km de diámetro rodeado de una costra circular de lava de 700 km de diámetro, que conforma por su borde exterior una circunferencia de casi 5.000 km de acantilados verticales de 6 km de altura sobre las llanuras circundantes.


Existen en el hemisferio sur los correspondientes cráteres de impacto: Hellas que conforma una cuenca elíptica de 1.600 por 2.000 km y 5 km de profundidad, Isidis de 1.000 km de ancho y Argyre de 630 km de ancho, considerados los más grandes del sistema solar, resultado del impacto de masas que se han calculado en 100, 50 y 36 km de diámetro, respectivamente. (Ibíd.).

Es difícil imaginar semejante cataclismo sobre un planeta, magno suceso que explicaría, además de la hendidura de Valles Marineris, la depresión en la corteza del hemisferio norte, y las elevaciones en él de la Tharsis Planitia, Elysium Planitia y el Olympus Mons, los siguientes y no menos importantes fenómenos geológicos y astronómicos:

- la denominada “zona caótica” compuesta por un extraordinario desorden geológico al oriente de la impresionante rajadura marciana, cerca del ecuador de Marte “tortuoso paisaje formado por restos de bloques, valles y fracturas que semeja uno de los círculos inferiores del Infierno dantesco”;
- la órbita sumamente excéntrica y elíptica del planeta;
- su velocidad de rotación alterada respecto de su “cifra de equilibrio rotacional” (emplea casi 25 horas en completar una revolución siendo que las leyes de la mecánica celeste dictan que debería hacerlo cada 8 horas);
- las violentas fluctuaciones de la inclinación de su eje (varía de 14,9 hasta 35,3 grados en ciclos de sólo algunos millones de años);
- la casi inexistencia de su campo magnético;
- las evidencias geológicas de una repentina inundación catastrófica provocada por un inmenso volumen de agua en rápido movimiento -equivalente a caudales de millones de metros cúbicos por segundo- como lo son el sistema de canales en la Chryse Planitia de 25 km de ancho y más de 2.000 km de longitud que modeló entre otros fenómenos, islas hidrodinámicas en forma de lágrima “que miden 100 km de un extremo a otro”;
- un posiblemente rápido y violento deslizamiento de toda su corteza como una sola pieza sobre las capas más internas.

Todo ello evidencia un catastrófico suceso con características más que suficientes para haber transformado a nuestro vecino en lo que hoy es: un desierto global, un planeta muerto.

¿HUBO VIDA EN MARTE?

Específicamente han trascendido tres descubrimientos de carácter oficial que demostrarían en conjunto que Marte albergó vida en el pasado, los cuales, de ser finalmente corroborados podrían hacer tambalear los cimientos filosóficos, religiosos y culturales de nuestra civilización:

1) El anuncio oficial de la NASA, el 7 de agosto de 1995, del descubrimiento de microorganismos fosilizados en un meteorito encontrado en la Antártica, el que se comprobó procedía del planeta Marte (dicho sea de paso, para que una cosa tal ocurra, es decir para que un fragmento marciano llegase a la Tierra, sólo podría explicarse bajo la óptica del referido cataclismo que asoló a Marte).

2) Las fotografías obtenidas en el año 1976 por la sonda de exploración Viking 1 de la NASA, de la región marciana de Cydonia, que a 1.300 km de altura muestran en medio de una planicie una especie de montaña de más de un kilómetro y medio de largo, que tiene la forma de un rostro vagamente humano mirando hacia el cielo, además de un conjunto de pirámides situadas aproximadamente a 13 km de dicha cara (algunas de más de un kilómetro de lado y ochocientos metros de altura), construcciones colosales que se asemejan notoriamente a las pirámides de Gizéh que se encuentran en El Cairo, Egipto.

3) La afirmación de un destacado científico soviético, hecha en el año 1959, que los dos satélites marcianos Fobos y Deimos serían ingenios artificiales.


El comunicado de la NASA del descubrimiento de microorganismos fosilizados en el meteorito clasificado como AH84001, procedente de Marte, significa ni más ni menos el reconocimiento oficial del gobierno y de la ciencia estadounidense de la existencia de vida en otros lugares del cosmos, pero también la certeza de que la hubo alguna vez en nuestro vecino planeta.

Las imágenes de Cydonia tomadas por la Vicking 1 (fotografías catalogadas como 35A72 y 70A13) feron analizadas por el experto informático de la NASA Vincent DiPietro, y por Mark Carlotto, experto en procesamiento de imágenes, descubriéndose en la Cara la simetría del rostro en la zona oscura respecto de la iluminada, una especie de tocado egipcio alrededor del cráneo, una fina hilera de dientes en su boca y una formación semejante a una lágrima en su mejilla derecha.

No obstante que la NASA se ha empeñado en descalificar las imágenes obtenidas de la Cara, a nuestro juicio sin argumentos de peso, salvo la difusión por Internet de una imagen tomada por la sonda Mars Global Surveyor en abril de 1998, que muestra de cerca un cerro muy erosionado que según ellos forma un juego de luz y sombra que desde la altura engaña a la vista produciendo una ilusión óptica, no ha podido dar una explicación satisfactoria respecto de las construcciones piramidales, cuya artificialidad es muy notoria a la vista, además de haberse descubierto que los ángulos de estas colosales construcciones ocultan varias constantes matemáticas similares a las encerradas en las célebres pirámides de Gizéh.


Por otro lado, como afirman Graham Hancock y Roger Bauval (Revista “Más Allá”. Edición Nº92/10/1996. Artículos Marte: El Color Rojo de la Vida y El Juego de Las Esfinges), el que existan dos regiones, en dos planetas diferentes, en las que se encuentren - aunque a diferentes escalas - un conjunto de pirámides acompañadas de sendas esfinges, “es un misterio que plantea muchas interrogantes, pero que en ningún caso podría dejarnos indiferentes”.

Lo más relevante es que así como las pirámides terrestres son evidencia de una alta civilización en el antiguo Egipto, las construcciones de Cydonia son la evidencia palpable de una antigua civilización y por ende de vida inteligente en el planeta Marte. ¿Qué ocurrió con ella? ¿Desapareció abruptamente con el inmenso cataclismo provocado por la explosión de Faetón? Las construcciones de Cydonia evidencian una gran erosión producto de innumerables impactos de meteoritos. ¿Quedan sobrevivientes de dicha civilización?

En estrecha relación con el tema anterior, que podría responder la última de las interrogantes planteadas, está la extraordinaria y audaz afirmación del profesor Yosif Shklovskii del Instituto Stenberg de Moscú hecha en el año 1959: que Fobos y Deimos no serían satélites naturales de Marte, sino ingenios artificiales, restos de una antigua civilización marciana.


Deimos, el más pequeño, tiene un diámetro de 8 kilómetros y Fobos casi exactamente el doble, tamaños despreciables si se tiene en cuenta que la Luna mide 3.480 kilómetros de diámetro. Ambos satélites prácticamente vuelan sobre la superficie marciana, ya que giran a 23.500 kilómetros (tres y media veces su diámetro) y a 9.300 kilómetros (una vez y media su diámetro) respectivamente, a diferencia de la Luna que orbita a 384.000 kilómetros de la Tierra, o sea, a una distancia de 30 veces al diámetro del planeta.

En las palabras del científico soviético: “Deimos gira alrededor de Marte en 30 horas, 18 minutos y Fobos en 7 horas 39 minutos. Recordemos que Marte da vueltas alrededor de su eje en 24 horas, 37 minutos, 23 segundos. Esta anotación es importante. En efecto, los únicos cuerpos celestes en el sistema solar que giran alrededor de un planeta más rápidamente de los que éste gira en torno a su eje, son Fobos y los satélites artificiales de la Tierra."

En 1941, el astrónomo norteamericano Sharples describía una aceleración de la rotación de Fobos alrededor de Marte. La existencia de esta aceleración ha sido largamente discutida, pero en 1964 puede considerarse como definitivamente comprobada. “Es de 2 grados por cada 50 años, lo cual resulta imposible dentro de los términos de la mecánica clásica celeste”.


“Enfrentado a estos problemas, yo propuse en 1959 una hipótesis totalmente nueva y cuyo carácter poco ortodoxo no disimulo. Todos los fenómenos desconcertantes observados se explican si la densidad de Fobos es de 130 gramos por centímetro cúbico, pero una sustancia tan porosa como ésta no puede ser suficientemente sólida para inscribirse dentro de la mecánica celeste. Las fuerzas que actúan sobre ella desintegrarían el satélite, a menos que sea hueco. Como un cuerpo celeste no puede ser hueco, fui llevado a pensar que Fobos y probablemente Deimos son satélites artificiales de Marte. ¡Satélites artificiales cuya masa es de varias centenas de millones de toneladas! Esta idea, aparentemente fantástica, debe ser, a mi entender, tomada perfectamente en serio. Antes de pocos años la tierra estará dotada de satélites artificiales de varios kilómetros de diámetro. Satélites gigantes podrán girar durante centenas de millones de años y serán los únicos monumentos que sobrevivirán a la humanidad. Los continentes se hundirán o desaparecerán, pero los satélites seguirán dando vueltas.” (Voskhod II, 18 de marzo de 1965) .


Si Marte llegó a albergar algún tipo de vida inteligente, y así pudiera demostrarlo el enigmático comportamiento de sus satélites, podría ser incluso posible que en la desgarrada superficie del planeta hubieran quedado rastros de tipo arqueológico, como pudieran ser los de la región de Cydonia, aunque sean difusos dado el tiempo transcurrido y la corrosiva atmósfera marciana que lo erosiona todo con sus extensas y violentas tormentas de arena.

CONCLUSIONES

El clamor de las piedras celestes es contundente: constituyen la evidencia palpable de un cataclismo astronómico de proporciones en el pasado sideral, que encaja perfectamente con el planteamiento de la guerra espacial entre las fuerzas leales al Creador y las rebeldes, cuyo resultado fue la destrucción del quinto planeta del sistema solar -suceso que provocó la aniquilación de los ecosistemas implantados por estos últimos- y el encierro de las fuerzas oscuras en nuestro planeta para iniciar aquí, -con los seres humanos como medio de prueba- la recopilación de los hechos que permitieran a los habitantes no contaminados del Universo apoyar el juicio y sentencia definitiva de la Anomalía, para así recuperar el equilibrio perdido en la noche de los tiempos.

A partir de la próxima entrada comenzaremos a describir la historia "terrestre" de este proceso, ... que a todos nos involucra.

Por


NOTAS COMPLEMENTARIAS:


Otras extrañezas a constatar, que contribuyen a completar el asombroso panorama que ofrece Marte, son las numerosas sondas espaciales enviadas rumbo al planeta rojo que han fracasado misteriosamente. Al respecto valga como muestra la siguiente estadística resumida tomada del sitio web http://www.ovni.net/sondas_perdidas.html:


  • Mars 1 (Rusia), 21/marzo/1962: A unos 106,760,000 km de la Tierra se perdió la comunicación rumbo a Marte.
  • Zond 2 (Rusia), mayo de 1965: Un panel solar se descompuso y se perdió contacto con la sonda rumbo a Marte.
  • Mariner 4 (U.S.A.), 1/oct/1965: Por razones atribuidas a una lluvia de micrometeoritos se perdió contacto por casi dos años desde el 1965 hasta el 1967 en su misión de internarse en el espacio después de pasar cerca de Marte.
  • Mars 3 (Rusia), 2/dec/1971: Se perdió contacto con su módulo 20 segundos después de aterrizar en Marte (45 S, 158 W) por razones desconocidas. Mientras tanto un mal funcionamiento de la sonda causó que no obtuviera la órbita marciana deseada. La misión espacial a Marte de esta sonda rusa, el primer ingenio de origen terrestre en posarse suavemente en el planeta, falló misteriosamente menos de dos minutos después de haber iniciado la transmisión de la primera fotografía desde su superficie.
  • Mars 4 (Rusia), 10/feb/1974: Los cohetes fallaron en detener la sonda que pasó a 2200 km de Marte y entró en una órbita heliocéntrica.
  • Mars 5 (Rusia), 12/feb/1974: Se perdió contacto alegadamente por la pérdida de presurización de su transmisor en su órbita marciana.
  • Mars 6 (Rusia), 12/marzo/1974: La comunicación se perdió por un error durante su aterrizaje sobre la superficie de Marte.
  • Mars 7 (Rusia), 9/marzo/1974: La etapas para aterrizaje se despegaron prematuramente causando que la sonda pasara a 1300 km de Marte perdiéndose en el espacio.
  • Phobos I (Rusia), 2/sept/1988: Se perdió la comunicación cuando los paneles solares fallaron en orientarse al Sol para cargar las baterías rumbo a Marte.
  • Phobos 2 (Rusia), 27/marzo/1989: Un fallo en las computadoras causó que se perdiera la comunicación al acercarse a la luna marciana Phobos.
  • Mars Observer (U.S.A.), 21/agosto/1993: Por motivos desconocidos se perdió comunicación tres días antes de llegar a Marte.
  • Mars 96 Orbiter (Francia), 17/nov/1996: Esta sonda falló en entrar a su trayectoria hacia Marte y se estrelló por motivos desconocidos en la Tierra.
  • Mars Climate Orbiter (U.S.A.), 23/sept/1999: Supuestamente un error de navegación causó que se estrellara en la atmósfera marciana donde se destruyó.
  • Pathfinder/Sojojourner (U.S.A.), 27/sept/1999: Se desconoce por qué se perdió la comunicación con esta estación en la superficie de Marte.
  • Mars Polar Lander (U.S.A.), 3/dic/1999: Perdida en su aterrizaje en el polo sur de Marte. (76.3°S, 195.0°W).
  • Deep Space 2 (U.S.A.), 3/dic/1999: Se desconoce por qué sus sensores nunca transmitieron al aterrizar en Marte.

No obstante no todas las expediciones han fracasado, ya que las misiones Viking de los EE.UU. transmitieron en 1976 nítidas fotografías de su superficie, como también las sondas estadounidenses que llegaron exitosamente a la superficie marciana a comienzos de 2004, la Spirit y la Opportunity, que han estado enviando a la Tierra impresionantes imágenes que confirman la presencia de agua.

Sin embargo presunciones surgidas en base a revelamientos fotográficos de su superficie mostrando algunos fenómenos inexplicados alientan las sospechas de que, por ejemplo, la Mars Observer pudo haber sido silenciada desde tierra presentándola como un fracaso. Algunas circunstancias que rodean a estos sucesos hacen crecer las presunciones sobre la existencia de algún tipo de interferencia acaso selectiva sobre las misiones terrestres al planeta Marte. Quizás las razones para tal interferencia la contituyan, por ejemplo, fotografías como la que transmitió en el mes de Marzo de 2004 la sonda Spirit: Un rastro en el cielo marciano que dejó asombrados a los expertos de la NASA (Fuente: Agencia ANSA, Viernes 19 de marzo de 2004).

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA 

  • Aldunate Phillips, Arturo. 1976. A Horcajadas en la Luz. Editorial Universitaria de Valparaíso, Chile. Sexta Edición.
  • Hancock, Graham. 1999. El Misterio de Marte. Editorial Grijalbo. Primera Edición. Roma.

ENLACES RECOMENDADOS Del sitio web Y-JESÚS. Los hechos acerca de Jesús presentado por estudiosos:

VIDEOS RECOMENDADOS: 

1.  La aparente artificialidad de Fobos:


2. Ruinas en la superficie del planeta Marte:



OBSERVACIÓN: Esta serie de artículos están basados o forman parte del libro escrito recientemente por el autor, denominado “Fenómalos – La Quinta Esencia”, publicado por Editorial Trafford (ISBN 1-4251-1232-3, por Trafford Publishing, Canada). Las imágenes y videos han sido tomadas directamente de la web, y sólo para efectos de ilustración del texto. De haber alguna de ellos con derechos de autor agradeceré comunicármelo para retirarlas de esta entrada.
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viernes, 26 de junio de 2009

ANUNNAKI:// Identificando Anomalía / Parte II

Continuamos aquí con lo expuesto en el artículo anterior, el que recomiendo sea revisado por el lector antes de seguir adelante, a fin de no perder el hilo conductor de las próximas e impactantes revelaciones.

BATALLA EN EL CIELO:

En una primera fase de un plan magistral prediseñado para extirpar la rebelión fue declarada la guerra a las entidades rebeldes ...y hubo un gran enfrentamiento bélico en el cielo (léase “en el espacio”). Al respecto esta pista bíblica: “Entonces hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él”. (Apocalipsis 12:7-9). ¿Cuántos cayeron con él? “Su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra” (Apocalipsis 12:4).

ANTIVIRUS / FASE 1:// Anomalía I.A. / Cuarentena

Producto de este enfrentamiento físico, real y dramático, las fuerzas rebeldes fueron vencidas por las fuerzas leales del Universo. A los vencidos se los arrojó -según la Biblia- a la Tierra, impidiéndoseles abandonarla dentro de ciertos límites. "¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo’ ” (Isaías 14:12-14). “Yo veía a Satanás como un rayo, que caía del cielo”. (Lucas 10:18), dijo Jesús. También fue escrito por el apóstol Juan: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo.” (Apocalipsis 12:12). Aquí cabe perfectamente la expresión sumeria respecto de los dioses Annunaki (o Nephilim según los hebreos), que se traduce como “los caídos del cielo”, que mencionamos en la Nota Aclaratoria al final de la entrada anterior.


Producto de esta batalla, el hipotético quinto planeta, Faetón, habría sido totalmente destruido, desintegrándose en miles de fragmentos de todos los tamaños, la mayoría de los cuales se esparcieron peligrosamente -como proyectiles cósmicos- por el sistema Solar. Para reforzar esta afirmación, podemos señalar lo expresado el 17 de agosto de 1972 por el astrónomo Michel Oveden en Vancouver, Canadá: que un planeta 90 veces el tamaño de la Tierra, ubicado entre Marte y Júpiter, habría estallado hace 60 millones de años (suceso que coincide sorprendentemente con la época de desaparición de los Dinosaurios). Según él, sus restos conformarían lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides.

Como consecuencia de ello el planeta Marte, debido a su cercanía, habría sido arrasado por meteoros gigantescos que al chocar con su superficie evaporaron su agua y su atmósfera y lo desgarraron, destruyendo al parecer todo vestigio de civilización o de vida.

NOTA 1: Al respecto, Graham Hancock, autor del documentado y revelador libro en El Misterio de Marte. Capítulo 4: El Planeta Jano. Editorial Grijalbo. Primera edición, 1999.), señala lo siguiente: “Marte es un planeta con numerosos misterios, y su auténtica importancia en el sistema solar sigue siendo desconocida. Lo único cierto es que antaño rebosaba de lluvia y ríos, de lagos y océanos, y que actualmente es un planeta yermo y muerto. La mayoría de los científicos cree que Marte fue asesinado –‘ejecutado’ no es tampoco un término exagerado – por un imponente bombardeo de asteroides o cometas. Miles de enormes cráteres, que salpican su torturada superficie, constituyen los silenciosos testimonios de ello. (…) ¿Qué tipo de evento pudo haber sido? ¿Y qué nos puede decir sobre la naturaleza del universo que habitamos –quizás incluso de los problemas de la Tierra– el hecho de que Marte fuera completamente destruido cuando estaba en su apogeo?” Aunque el investigador se refiera con esta reflexión –motivo quizás de su obra- a la amenaza que representan los asteroides y cometas para la seguridad del planeta en que vivimos, ésta es perfectamente aplicable al tema que estamos desarrollando en este artículo. FIN DE LA NOTA 1.


La Tierra fue impactada también, aunque en menor grado producto de la mayor distancia al centro de la explosión de Faetón, produciéndose junto con la extinción total de los Dinosaurios y de su terrible ecosistema, el desmembramiento del supercontinente original que actualmente llamamos Pangea, desplazando bruscamente las placas tectónicas resultantes hacia una ubicación similar a la actual, dejándola -como ya vimos en el artículo anterior Evolución de las Especies ... ¿o Panspermia Dirigida?-, “desordenada y vacía” y en la cual “todo era un mar profundo cubierto de oscuridad y un gran viento iba y venía sobre las aguas” (Génesis 1:1-2).

Respecto de Venus, es posible que la lluvia de meteoros haya provocado su condición actual, destruyendo la vida que posiblemente le haya podido ser sido implantada por aquellos colonizadores rebeldes, o bien que pudiera haber sido uno de los principales remanentes del extinto Faetón, instalado en la actual órbita luego de errar por el espacio producto de la descomunal explosión de éste, lo que podría estar en cierta forma apoyado por las teorías del notable investigador Inmanuel Velikovski, médico y sicoanalista, que trabajó junto con Albert Einstein en Princeton, New Jersey, EE. UU., autor del polémico libro “Mundos en Colisión”, en el que postulaba que Venus habría sido un cometa que en tiempos relativamente recientes pasó cerca de la Tierra –con dramáticas consecuencias climáticas- quedando finalmente atrapado en su órbita actual.

En esta batalla estelar, de características épicas, los colonizadores rebeldes fueron derrotados, minimizados en su poderío bélico y encerrados en la desolada Tierra, en el fondo de las aguas que lo cubrían todo (protegidos en gigantescas infraestructuras submarinas artificiales, o en ciudadelas construidas bajo la superficie de los continentes anegados, conectadas entre sí por kilométricas galerías) con una especie de “libertad vigilada”.

En este escenario adquieren sentido las inmensas ruedas luminosas que se han visto desplazándose bajo los mares y las galerías subterráneas que se han descubierto en todo el mundo, producto de una alta tecnología, anterior a la actual Humanidad, que miden cientos de kilómetros de largo y cuyo origen se desconoce oficialmente. (Para mayor información ver Nota Complementaria al final del presente artículo).

Los rebeldes fueron derrotados físicamente, impidiéndoseles continuar su nefasta tarea colonizadora y en la Tierra –producto del cataclismo mencionado- habría sido borrado y sepultado su anterior ecosistema, el que a partir de los últimos siglos de nuestra Era comenzó a ser desentrañado al descubrirse en todos los continentes los restos fosilizados de los grandes saurios.

Pero ahora hacía falta derrotarlos ideológicamente, para convencer al resto del Universo colonizado que era justificable su completa aniquilación sin transgredir la Ley Universal del Amor y el Respeto al Creador y al Prójimo.

ANTIVIRUS / FASE 2:// Infección / Analizando Magnitud y Alcances

El Creador Inicial, en total armonía con las altas jerarquías colonizadoras, pone en marcha -con la directa colaboración de éstos-, una segunda etapa de su Plan de Contingencia destinado a extirpar el virus del Sistema, el “tumor canceroso” de la rebelión. Para esto, procede Él mismo a la directa creación del Hombre “a su imagen y semejanza”, ordenando y adaptando la Tierra –ahora en cuarentena- a nuevas condiciones de vida que hicieran posible esta tarea.


El propósito de esta creación sería demostrar en el mismo terreno de los rebeldes cuál ideología era la más conveniente para el Universo. Se utilizaría para esto al Hombre, la raza humana, como medio de prueba, como una especie de “conejillo de Indias”. El Hombre estaría expuesto a ambas influencias y dotado de libre discernimiento para decidir por sí mismo a cual adherirse. A este suceso se referiría la Biblia en su primer capítulo donde se relata el proceso de la creación de la raza humana, inmediatamente después de ordenar el planeta de su caótica situación geológica producto de la colisión del asteroide: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, etc. (Ver Génesis 1:2 y 26, nótese el plural que ha sido resaltado en negrita en el texto bíblico).

Al Adversario y sus huestes, a fin de asegurarles la amplitud y eficacia de su futura influencia, de manera que no quedara sombra de duda de los resultados de su perniciosa ideología, se les permitió asentarse en punto físico neurálgico del planeta, donde se cree que antes del Diluvio, por la posición coincidente de los ejes magnético y geográfico en aquel entonces, convergían las energías internas y externas de la Tierra, el Axis Mundi -cuyo emplazamiento actual lo informaremos en este artículo- para acceder desde allí a otros lugares del planeta, permitiéndoles así el medio preciso para permanecer ocultos y para ejercer una sutil y abarcante influencia sobre la Humanidad a través de todos los periodos históricos, desde aquél entonces hasta el final de los tiempos, cuando se deberían evaluar los resultados de ella.

Comenzando exitosamente este proceso, la fuerza opositora engañó e hizo rebelarse a los primeros seres humanos (“Adán y Eva”) alejándolos de la comunión primitiva con los Elohim (expresión hebrea utilizada en la narración de la creación del Hombre en el Génesis, que significa los Señores), sus Creadores. Posteriormente infiltró y degradó a las culturas antediluvianas y postdiluvianas de la Antigüedad, a los dirigentes religiosos de la nación judía formada especialmente por los Elohim para recibir al Mesías e iluminar al mundo sobre el plan de contingencia para derrotarla, contaminó a la iglesia cristiana primitiva con mucha fuerza a partir del Siglo IV d.C. hasta lograr el Oscurantismo de la Alta Edad Media, y posteriormente al movimiento protestante surgido de ésta, hasta conseguir la confusión de credos que se observa en nuestros días, enquistando sutilmente su ideología en las actuales iglesias autodenominadas cristianas.

También es de suma importancia mencionar la manipulación ideológica que se puede detectar en otras importantes corrientes religiosas fuera del cristianismo, en las que dentro de los grandes y valiosos conceptos morales que se profesan, se han infiltrado y solidificado significativos dogmas, rituales y procedimientos dignos de un concienzudo análisis y reflexión, sobre todo en el contexto de esta exposición, ante lo cual pedimos encarecidamente al lector un esfuerzo de apertura mental y de imparcialidad frente a lo que se revelará a continuación.

SISTEMA RASTREO VIRUS / DETECCIÓN / TARGET:// Cuartel General

a) Pistas Bíblicas:

Si existe en la Tierra esta fuerza obscura de origen extraterrestre, y sus integrantes como insinúa la Biblia son millones, ¿dónde están y por qué no los vemos por todas partes ...a no ser cuando ellos deciden mostrarse? ¿cómo se ocultan para que no los descubramos? Es posible que los seres que constituyen esta fuerza opositora, en posesión de una tecnología muy avanzada, o incluso producto de una cualidad física y/o psíquica superior a la nuestra puedan, en forma natural, ocultarse mediante la invisibilidad ...aunque también es posible que dispongan de otros medios más permanentes y abarcantes para mantenerse fuera de nuestro alcance visual en el planeta, como lo demostraremos a continuación.

Para seguir la pista al posible emplazamiento físico de su centro principal de operaciones en la Tierra desde el cual coordinarían todo su accionar, recurramos en primer lugar a nuestra base argumental y de análisis: La Biblia. En efecto, en ella se narra un acontecimiento singular que permite vislumbrar hacia dónde enfocar nuestra investigación: Se encuentra en el Nuevo Testamento, en los Evangelios de San Mateo y San Lucas, en los que se narran los hechos inmediatamente posteriores a los cuarenta días en que Jesús habría permanecido en el desierto ayunando como preparación para su trascendental misión. Según Mateo: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo... Se le acercó el tentador y le dijo:” (Mateo 4: 1 y 3).


Sabemos por los Evangelios que fueron tres las tentaciones que Satanás le presentó a Jesús en un momento de suma debilidad física. La que aquí nos interesa es la siguiente (la negrita en cursiva es nuestra): “... lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: -Todo esto te daré, si postrado me adoras.” (Mateo 4: 1, 3 y 8). “-A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy.” complementa Lucas (4:6). Finalmente, tengamos en cuenta este pasaje del Antiguo Testamento que se refiere a Satanás y a sus pretensiones una vez que se le hubo arrojado a la Tierra: "¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo’.” (Isaías 14: 12-14).

En estos pasajes vemos por una parte cómo Satanás se autoproclama implícitamente “el rey de este mundo”, porque según él todos los reinos de la Tierra y su gloria le han sido entregados, y por otra vemos cómo lleva a Jesús a un lugar estratégico desde donde mostrárselos: Un “monte muy alto”, que perfectamente podría ser aquel “monte del testimonio” en “los extremos del norte”, seguramente el lugar que se le permitió ocupar como la sede de su reino en nuestro mundo (“levantaré mi trono”), para que ejerciera adecuadamente su influencia ideológica sobre la Humanidad.


Si estamos hablando de seres reales, obviamente ese “alto monte” debe tratarse de un lugar geográfico-físico “en los extremos del norte” de Palestina (en algún lugar al norte de Asia) en el cual el tentador tuviera a disposición los medios físicos y tecnológicos que permitieran mostrarle a Jesús –además de la magnificencia de su poder como respaldo a su magno ofrecimiento- todos los reinos del mundo en un momento. Aunque es posible desde un punto de vista místico que se los haya mostrado mediante “visiones”, en el contexto de nuestra época actual y considerando que se trata de seres venidos del espacio exterior, y por lo tanto poseedores de alta tecnología, es menos descabellado pensar que lo hiciera mediante video-grabaciones o transmisiones en tiempo real proyectadas ya fuera en grandes pantallas de plasma, o mediante hologramas producidos por avanzados computadores.

Obviamente las pretensiones de ser “el rey del mundo” de esta entidad no estaban muy alejadas de la realidad, puesto que el mismo Jesús se refiere a él como “el príncipe de este mundo” (Juan Cap 12: vers. 31; Cap.14, vers.30; Cap.16, vers.11). Si la Biblia no lo reconoce como “rey” es porque el verdadero dueño del mundo según ella es el Creador, hecho que Satanás desconoce deliberadamente en su rebeldía.

b) Pistas seculares:

Ahora bien, ¿hay referencias míticas, históricas, religiosas, geográficas, o literarias, ajenas a la Biblia, o investigaciones comprobables, que mencionen la existencia de un posible “rey del mundo” que gobierne desde un “monte muy alto” en “los extremos del norte” de Asia, y desde el cual ejerza una poderosa influencia ideológica hacia todos los reinos de la Tierra? Precisamente y, aunque parezca sorprendente, son muchas. Para acceder a ellas podemos y debemos recurrir a los postulados en los que se basan las principales religiones orientales, a las leyendas locales de todas las regiones del Asia Central, a las crónicas antiguas de expedicionarios griegos y de misioneros cristianos y, en nuestra época, a los postulados y acciones de los grandes movimientos ocultistas, como también a expediciones de connotados personajes, incluyendo las llevadas a cabo por los nazis poco antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

RASTREO ANOMALÍA / DETECCIÓN / TARGET:// Virus Identificado

EL REY DEL MUNDO: Al respecto, la investigadora Victoria LePage en su libro El Enigma de Shambhala (Ediciones Abraxas.1998) aporta numerosas evidencias en las cuales nos podemos apoyar para fundamentar nuestra hipótesis. En efecto, de acuerdo a sus investigaciones, las grandes religiones de ese inmenso continente y las leyendas de sus pueblos mencionan que en un inaccesible lugar del Asia Central se encuentra un reino maravilloso cuyo nombre en sánscrito es Shambhala (“lugar de paz”), desde el cual gobierna un mítico personaje llamado el Rey del Mundo, a quien se le profesa gran veneración.

Las religiones de la India y el Tibet representan la ubicación geográfica de Shambhala bajo el principio del mandala, y la grafican por ello como el “centro” de una Flor de Loto de Ocho Pétalos, simbolizando así los ocho grandes reinos que la rodearían.


NOTA 2: Mandala: Significa círculo en sánscrito. Esta palabra es conocida también como rueda y totalidad. Más allá de su definición como palabra, desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente. También se le define como un sistema ideográfico contenedor de un espacio sagrado. Consiste en una serie de formas geométricas concéntricas organizadas en diversos niveles visuales. Las formas básicas más utilizadas son: círculos, triángulos, cuadrados y rectángulos. Los diseños son muy variados, pero mantienen características similares: un centro y puntos cardinales contenidos en círculos y dispuestos con cierta simetría. (FIN DE LA NOTA 2)

Según ellas, Shambhala se ocultaría a los seres humanos mediante poderosos medios psíquicos y físicos, y estaría emplazada en el monte más alto del Asia ubicado dentro de dos cadenas concéntricas de altísimas montañas. Dicho monte, denominado Merú, sería el Axis Mundi o Eje del Mundo (el lugar geográfico donde originalmente, antes del Diluvio, habrían coincidido los ejes magnético, geográfico y energético de la Tierra), que conectaría a través de su eje vertical las energías internas del planeta con las energías del Cosmos (haciendo un paralelo entre la Tierra como organismo vivo, con el flujo energético interno del cuerpo humano según lo define el kundalini yoga derivado de las enseñanzas del Kalachakra, doctrina enseñada por los lamas del Tíbet que se dice tiene su origen en Shambhala), y sería por ello el lugar geográfico apropiado desde el cual el Rey del Mundo ejercería su influencia psico-espiritual sobre todos los seres humanos.

Si bien Victoria LePage aborda el tema desde un punto de vista diferente al nuestro, de gran admiración a la figura del Rey del Mundo y hacia lo que piensa es el centro religioso más antiguo, abarcante y valioso del planeta, origen de todas las religiones, su investigación seria y documentada nos permite acceder con base a información referente tanto al posible emplazamiento físico de Shambhala, como también a lo que dice relación con las diversas corrientes ideológicas provenientes de ella. Además, es posible que su visión filosófico-argumental distinta le de una mayor credibilidad a la presente indagación.


LePage, convencida de la existencia física real de Shambhala y del Rey del Mundo, destaca el hecho notable de que en Asia Central exista una extensa cadena casi elíptica conformada por las montañas más altas e inaccesibles del planeta, que junto con sus grandes ríos delimitan ocho grandes áreas étnico-culturales (a la manera del mandala de forma de Loto de Ocho Pétalos, representativo de Shambhala): (1) Siberia, (2) Mongolia, (3) China, (4) el Tibet, (5) Kashmir/India, (6) Afghanistán, (7) Turquestán y (8) Kazakjstán, en cuyo centro debería estar la ubicación física de Shambhala.

“Asia Central ha sido llamada el ombligo del mundo... Siguen existiendo amplias áreas inexploradas... A vista de pájaro, esa tierra tiene una curiosa formación geográfica que se asemeja a un puño cerrado debido al efecto de la placa tectónica del subcontinente indio al impactar en la del norte del Asia, mientras que más allá de los Transhimalayas y de la meseta tibetana existe un amplio desierto y más cadenas montañosas, las más altas del mundo, que se dirigen hacia el norte, hacia los grandes bosques siberianos, formando groseramente una especie de elipse. A lo largo de la frontera norte del Tíbet, detrás de las montañas Kunlún y más allá de 

ellas, las curvas del Altyn Tagh se dirigen hacia el norte en su flanco este, hacia las montañas de Nan Shan en el desierto de Gobi. Otra vez más al norte, se halla la cordillera de Altai en el sur de Siberia, y al oeste del Altai están las montañas de Tien Shan en el Turquestán, mientras que yendo hacia el sur de nuevo, el nudo del Pamir está sobre Afghanistán y se encuentra con el Hindu Kush, la cordillera de Karakorum al norte del Kashmir [Cachemira] y el extremo oeste de las Kunlún... Rodeada por los brazos de estos grandes macizos montañosos están otras cordilleras atravesadas por ríos, todo lo cual encierra la cuenca de Tarim y el Takla Makan, el desierto prohibido de la provincia de Xinjiang en el oeste de China. También la depresión de Dzungaria, la de Turfán y parte del desierto de Gobi. Según la mayoría de fuentes de confianza sobre Shambhala, si ésta existe, está dentro de estas fronteras.” (Victoria LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo III: Una Gran Abundancia de Religiones, págs. 52-53. Ediciones Abraxas.1998).


“La han llamado la Tierra Prohibida, La Tierra de las Aguas Blancas, (...) la Tierra de los Espíritus Radiantes, la Tierra del Fuego Viviente, La Tierra de los Dioses y la Tierra de las Maravillas. Los hindúes la conocen como Aryavarsha, la tierra de la que provienen los Vedas, los chinos la llaman Hsi Tien, el Paraíso Occidental de Hsi Wang Mu, la Gran Madre del Oeste. Los Antiguos Creyentes Rusos, una secta cristiana del siglo XIX, la denominaban Belovodye, y el pueblo kirguiz como Janaidar. Pero, en toda Asia es más conocida por su nombre sánscrito, Shambhala, que significa ‘el lugar de la paz, de la tranquilidad’ o también como Chang Shambhala, o Shambhala del Norte, para diferenciarla de la ciudad del mismo nombre.”

(...)los rumores acerca de la existencia de un paraíso terrenal en el corazón de Asia han llegado a Occidente desde los tiempos de Grecia y Roma. Así tenemos el relato del griego Filóstrato, que nos cuenta su viaje junto al Gran Mago de los Misterios, Apolonio de Tiana, a los desiertos transhimálicos del Tíbet, donde se sabía que se hallaba la Tierra Prohibida de los Dioses. Los intrépidos misioneros cristianos que viajaron más allá del Himalaya añadieron más tarde su aportación a la información que poseemos sobre ese lugar.


(...) Shangri-Lá, el santuario paradisíaco de los sabios en la novela Horizontes Perdidos, de James Hilton, y famosa en todo el mundo gracias a la película del mismo nombre, tuvo como modelo a Shambhala. Hilton tomó la información acerca de su situación geográfica, que no es en el Himalaya como podríamos esperar, sino en un lugar más al norte, en lo que parece ser la poco conocida cordillera de Kunlún, de las memorias del abad Huc y de otros misioneros católicos que exploraron el Tíbet y su cultura lamaísta en el siglo XIX. (...) En el siglo XVII, dos misioneros jesuitas, Esteban Cacella y Juan Cabral, se quedaron un tiempo en Shigatse, donde se encuentra el monasterio del Panchen Lama. Aparentemente, fueron los primeros europeos de la historia moderna que trajeron relatos de la misteriosa tierra de Shambhala, donde reinaba el Rey del Mundo. Este reino fue incluido en un mapa de Asia publicado por las autoridades católicas en Antwerp. (...) Y, cien años más tarde, un filólogo húngaro llamado Csoma de Körös, que estuvo cuatro años viviendo en un monasterio tibetano entre 1827 y 1830, situó geográficamente Shambhala entre los cuarenta y cinco y los cincuenta grados de longitud norte, más allá del río Syr Darya.” (Ibid, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, págs. 13-16).

René Guénon, uno de los estudiosos más importantes del sufismo del siglo XX y un gran conocedor de la Cábala, el antiguo sistema místico judío, quien publicó en 1927 su obra El Rey del Mundo, es citado también por LePage: “Guénon indicó que Shambhala existe tanto por encima como por debajo del suelo. Su descripción del lugar comprende la vasta red subterránea de cavernas y túneles que perforan el suelo cientos de kilómetros, atribuyendo a estas catacumbas, como lo había hecho ya Saint-Yves d’Alveydre antes que él, en 1910, la función de ser un centro de iniciación más secreto y avanzado todavía que la misma Shambhala llamado Agharta. Agharta dice, es el auténtico centro de gobierno del mundo. Es el almacén de la sabiduría mundial, sobrevivió y sobrevivirá a los flujos y reflujos de las civilizaciones, a las catástrofes de la Tierra. Pronto, profetizó, hará sentir su energía para crear una nueva cultura planetaria.” (Ibid, págs. 21-22)


Ahora bien, a pesar de las muchas referencias de que podría existir tal lugar, ¿por qué no ha sido avistado hasta ahora ni por aviones ni por satélites? ¿por qué las expediciones no han dado con ella fehaciente y oficialmente? ¿Qué la oculta a nuestros ojos? ¿Cómo lo logra? Victoria LePage se hace las mismas preguntas y otras más e intenta responderlas: “Por qué su naturaleza es tan enigmática, tan elusiva, tan llena de connotaciones irreales? ¿Por qué sus gentes realizan ese esfuerzo tan grande por ocultarse?"


Sus argumentos al respecto podrían estar dando la razón a nuestra hipótesis: “Ninguna de las respuestas propuestas para contestar a estas acertadas preguntas ha sido realmente satisfactoria. Ciertamente las grandes cordilleras montañosas y los vastos desiertos del Asia ofrecen oportunidades óptimas para ocultarse, y que en cualquier caso hay algo inherentemente misterioso en una concentración de actividades mágico-místicas como es el caso de Shambhala. Pero la pregunta central sigue planteándose: ¿por qué se han tomado tales medidas extremas para ocultar su existencia al mundo exterior? No hay duda de que es así: los viajeros persistentemente hablan de zonas prohibidas en las que sus guías nativos no quieren entrar; o que de repente, como viniendo de ninguna parte, entre las heladas cumbres, aparecen unos guardianes de elevada estatura, ligeramente vestidos. También, en ciertas zonas geográficas, se perciben unas vibraciones psíquicas que desaniman el avance. Algunos autores incluso llegan a sugerir que el escepticismo y la indiferencia que frecuentemente se expresa hacia la existencia de Shambhala por parte de los occidentales es algo provocado deliberadamente para evitar el interés hacia ella".

RASTREO ANOMALÍA / ALCANCES:// Influencia Ideológica

“A través de los siglos, los viajeros que se han adentrado al interior del Asia han comentado el espíritu del lugar que impregna todo el territorio. Desde los desolados vientos de las zonas altas y la dureza de los llanos inacabables cubiertos por la nieve, a cientos de kilómetros de algún lugar habitado, siempre están presentes las fuerzas ocultas. Un viajero chino del siglo XIX dijo: ‘Siempre oyes silbidos y gritos; y cuando intentas ver de dónde provienen, sientes pánico al no encontrar su origen’ [Hedio, Sven, My Life as an Explorer, traduc. de A. Huesbsch, Garden City Publishing Co., Nueva York, 1925, p.188]. En las montañas, declara Roerich, se escucha la trompeta de concha aunque no haya ningún monasterio cerca. Más allá de los campamentos, por la noche, se sienten cientos de presencias oscuras. Algunas personas han sentido con terror o con respeto una misteriosa presencia que han atribuido a la invisible influencia de Shambhala.

“Ferdynand Ossendowski, que escribió durante la primera parte de este siglo [siglo XX], dice que cuando viajaba a través de Mongolia se dio cuenta que, a veces, los hombres y las bestias se detenían en silencio, inmóviles, como si estuviesen escuchando. Las manadas de caballos, las ovejas y el ganado, permanecían atentas o se acurrucaban en el suelo. Los pájaros dejaban de volar, las marmotas de correr y los perros no ladraban. ‘La tierra y el cielo dejaban de respirar. El viento no soplaba y el sol no se movía... todos lo seres vivos sentían el miedo e involuntariamente rezaban y esperaban su destino.’ [Ossendowski, Ferdynand, Beast, Men and Gods (Bestias, Hombres y Dioses), Edward Arnold, Londres, 1924, p.300].



“No sólo en Mongolia, en todas partes de Asia Central, Shambhala, incluso aún hoy en día en la era del poscomunismo, ejerce una influencia muy real que trasciende todas las diferencias de lugar, raza o religión. Especialmente en las más desoladas regiones montañosas de Asia, que apenas han alcanzado la edad moderna, las historias y las canciones sobre Shambhala y los relatos del Rey del mundo, sus profecías y sus ejércitos, sus ayudantes divinos y sus ceremonias sagradas que tienen lugar en las cavernas subterráneas que, según se dice, atraviesan toda Asia Central, se cantan y se relatan sin tregua por todos los pueblos y se mezclan con las leyendas sobre Maitreya y el sabio guerrero Gesar-Khan, el rey heroico de los mongoles. Los mitos de un gran cambio a nivel mundial han nacido en ese entorno y permanecen a través del tiempo”. (Ibid, Capítulo III: Una Gran Abundancia de Religiones, págs. 49 y 50)


Respecto del Rey del Mundo, LePage también aporta algunas descripciones interesantes, tomadas de textos kalachákricos del hindobudismo. Leamos: “... El Rey del Mundo. Está rodeado por una corte de dioses encarnados que le ayudan en su trabajo, conoce los secretos de la vida en otras estrellas y sistemas solares, y tiene a su disposición un aparato volador ‘hecho de piedra’ y toda clase de vehículos autopropulsados. Su palacio está hecho de magia, brilla durante el día y por la noche con un resplandor de diamantes y está adornado con gemas; de esta ciudadela, situada en el monte Merú, el rey, entronizado por su sabiduría y poder, nunca sale, porque el bienestar del reino entero depende de su continua dedicación.” (Ibid, Capítulo II: El Espejo Mandálico, pág. 33)

NOTA 3: Escribe LePage, “Nikolai Roerich dice que la mitología hindubudista habla sobre los Dioses o Bendecidos que vinieron de la Constelación de Orión e hicieron su descenso en el Altai, probablamente sobre el monte Belukha, el pico más alto de la cordillera de Altai, cuyo nombre significa ‘Orión, la residencia de los dioses’. Los lamas, añade Roerich, asocian este complejo de ideas legendario con Gesar-Kan, con Shambhala, y específicamente con el Merú, la montaña del mundo. Herodoto también supo, gracias a los antiguos registros egipcios, que en el XVIII milenio a.C., las almas de una raza de seres divinos descendieron a la tierra desde Orión y continúan haciéndolo, ‘tomando forma mortal’ aquí por unos seis mil años, para el beneficio de la humanidad nacida en la Tierra”. (Victoria LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo VIII: El Directorio Oculto, pág. 162. Ediciones Abraxas.1998). (FIN DE LA NOTA 3)

Victoria LePage intenta demostrar en su libro que existe un “Círculo Interno” de la Humanidad dirigido por el Rey del Mundo, compuesto por iluminados, grandes sabios e iniciados, que desde Shambhala estarían rigiendo los destinos de los seres humanos desde tiempos inmemoriales, influenciándolos directa e indirectamente. Al respecto, cita a los siguientes autores: “[John G. Bennet, filósofo y matemático inglés, autor de The Dramatic Universe] Cree que existió un pueblo de grandes hechiceros prehistóricos que eran, tanto intelectualmente como por sus hazañas de magia natural, insuperables maestros del reino espiritual, pero también maestros de la tecnología del mundo material, convirtiéndose en granjeros y pastores, astrónomos y constructores de puentes, miles de años antes de la Era Neolítica. Así, una clase dirigente, separada por el tabú del resto de la humanidad de la Edad de Piedra (como afirma el ocultismo) y que poseían técnicas espirituales especializadas y controles genéticos, así como también las primeras ciencias naturales, formaron un gobierno centralizado, ‘un Círculo Interno’ que ha persistido desde la época más distante al presente”.



(...) En 1969, Bennet tradujo y publicó un ensayo del escritor sufí turco Hasan L. Shushud, que resume las propias conclusiones de Bennet destiladas a lo largo de toda su vida. El ensayo afirma: ‘La tradición afirma que durante miles de años ha existido un “Círculo Interno de la Humanidad” capaz de pensar desde el punto de vista de milenios y que posee conocimientos y facultades del más alto orden. Sus miembros intervienen de vez en cuando en los asuntos humanos. Hacen esto, no como líderes o profesores de la humanidad, sino de forma no directiva introduciendo ciertas técnicas e ideas. Esta intervención se realiza para rectificar desviaciones del curso predestinado de la historia humana. Este círculo interno, sostiene, concentra sus actividades en ciertas áreas y épocas cuando la situación es crítica para la humanidad.’ (Ibid, Capítulo VIII: El Directorio Oculto, pág. 162).

“Muchas tradiciones esotéricas la consideran [a Shambhala] el auténtico centro del planeta, la central energética espiritual del mundo y la tierra natal de una hermandad de adeptos de todas las razas y creencias que han influido en todas las religiones, en todos los avances científicos y en todos los movimientos sociales que ha conocido la historia.


“Ernest Scott, miembro sufí de un grupo de investigación formado por cinco personas que han profundizado en los orígenes de los cultos religiosos más importantes de la actualidad, dice que sus investigaciones demuestran que se puede establecer un parentesco común entre todas las ramas de la tradiciones esotéricas, y que ese parentesco los lleva hasta Asia Central. La brujería, las distintas sociedades secretas occidentales, las creencias esotéricas budistas, la francmasonería, el sufismo, la teosofía, la alquimia y el vedanta; todas, dice, parecen haberse originado en Shambhala. (Scott, Ernest. The People of the Secret, Octagon Press, Londres 985, pp. 173-74).

Los sufís, que pueden rastrear sus orígenes en Asia Central hasta llegar a los tiempos prehistóricos, creen que las más alta cúspide de su jerarquía recibe instrucciones de Shambhala; es en Shambhala donde se supone que el Buda recibió el Kalachacra, la gran doctrina budista de la Rueda del Tiempo; al final de su vida, el maestro taoísta chino Lao Tzu (o Lao Tsé) volvió a Shambhala, aunque él la llamaba la Tierra de Tebu.” (Ibid, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, págs. 15-16).

Desde un punto de vista opuesto a Le Page, y más concordante con lo que planteamos en este artículo, Trevor Rasencroft en su libro Hitler, la Conspiración de las Tinieblas (título original en inglés: The Spear of Destiny [La Lanza del Destino], Capítulo XX: Agharta y Shambhala. Biblioteca Fundamental Año Cero, edición 1994), denuncia cómo por iniciativa de altos miembros de la secta ocultista Sociedad Vril de Berlín y de Munich, y pertenecientes a la jerarquía nazi, fueron enviadas dos expediciones al Tíbet entre 1926 y 1942, con el propósito de establecer contacto con grupos de iniciados denominados “Comunidades de las Cavernas”, y convencerlos de que consiguieran la ayuda de los poderes luciféricos de Agharta para la causa nazi: “Tres años después del primer contacto con los adeptos de Agharta y Shambhala, una comunidad tibetana se estableció en Alemania, con sucursales en Berlín, Munich y Nuremberg. (...) Los adeptos de Agharta eran conocidos en Alemania como la ‘Sociedad de los Hombres Verdes’, y se tomaron fuertes medidas para guardar silencio sobre su verdadero significado. (...) Las enseñanzas de este grupo tibetano (...) atrajeron la atención del Reichsführer SS Heinrich Himmler.

Himmler creó una escuela de ocultismo en la sucursal de Berlín, y se impuso a muchos de los miembros de las capas altas de las Totenkopf SS, el Sicherheitsdienst y la Gestapo, la asistencia a cursos de meditación, trancendentalismo y magia. Himmler fue persuadido para fundar el Ahnenerbe, la Oficina de Ocultismo nazi. El Ahnenerbe incorporó a los miembros de la Orden Templaria de Crowley, del Vril y la Thule Gesellschaft en la Orden Negra de las SS. Sus objetivos eran llevar a cabo las investigaciones sobre la localización, las características generales, los logros y la herencia de la raza indogermánica. (...) Muchos de los cerebros académicos de Alemania fueron presionados a engrosar las filas del Ahnenerbe, que tenía cuarenta y nueve ramales. Tal era la influencia de Agharta en la Alemania nazi.”


ANÁLISIS ANOMALÍA / ALCANCES:// Informe Final


Si confrontamos las pistas que la Biblia nos entrega acerca del posible centro de operaciones de las fuerzas ocultas, con toda la información anterior acerca del “Rey del Mundo” y su séquito de “dioses”, que “conoce los secretos de la vida en otras estrellas y sistemas solares, y tiene a su disposición un aparato volador ‘hecho de piedra’ y toda clase de vehículos autopropulsados.”, su misterioso reino “Shambhala” ubicado en “un alto monte en los extremos del norte” del Asia Central, con su sub-mundo “Agharta” del cual saldrían kilométricas galerías subterráneas hacia todas las regiones del planeta cuyo dominio “le fuera dado”, con su extensa y milenaria influencia ideológica a partir de un “círculo interno” de seres humanos “iniciados” que conforma la base de las religiones orientales y de los grandes movimientos ocultistas de Occidente, con su influencia dirigida en el devenir histórico y religioso de los pueblos, con sus conceptos de la brujería, la magia, los oráculos, la astrología, etc., con sus manifestaciones sobrenaturales y con su poderoso camuflaje físico-psíquico, podríamos tener perfectamente ante nuestra vista ¿por qué no? lo que hemos estado buscando a través de nuestra indagación en fuentes autorizadas: A LAS FUERZAS OSCURAS EXTRATERRESTRES Y SU CUARTEL GENERAL.

Y HABRÍAMOS IDENTIFICADO A SU LÍDER, hábilmente oculto en un inaccesible lugar geográfico de la Tierra, desde donde estaría ocultando también su naturaleza e intenciones para que lo veneren los pueblos, las religiones y las ideologías ocultistas como el artífice de la tolerancia, la paz, el amor y las iniciaciones espirituales al más alto nivel, utilizando para ello el profundo conocimiento que posee de los principios psicoenergéticos del planeta y de los seres humanos, así como la interacción que existiría entre ellos.


Y si una conclusión tal nos puede parecer del todo contradictoria y sorprendente, sobre todo por lo que implicaría para las religiones orientales y las sectas ocultistas de todo tipo, tengamos al menos en cuenta lo que la misma Biblia dice respecto de esta poderosa entidad: “Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia;” (2°Corintios, 11: 14-15).


Si estuviéramos en lo correcto, las fuerzas oscuras tendrían en la mítica Shambhala un centro de comando geográfico real, excepcionalmente oculto, protegido mediante barreras psíquicas reforzadas por apantallamientos de avanzada tecnología y por el secreto de sus innumerables seguidores, desde el cual dirigirían en forma coordinada las operaciones destinadas a manipular ideológicamente a la raza humana a través de la Historia, con el propósito de apartarla de los requisitos exigidos por el Plan de Contingencia para rescatarla de su condición caída, y lograr con ello sus propósitos de dominación y permanencia en el Universo.



Sus enclaves de apoyo secundario, que necesariamente deberían tener por motivos estratégicos, podrían estar perfectamente camuflados tanto en el fondo de los oceános, mares y grandes lagos como profundamente bajo la superficie de la Tierra, todos ellos conectados entre sí por ese intrincado sistema de galerías subterráneas que, como dicen las leyendas del Asia Central, partirían de Shambhala/Agharta y circundarían el globo. Desde dichos lugares se desplazarían por los centros poblados de la Tierra como acertadamente lo grafica el apóstol: "...como león rugiente,… buscando a quien devorar.” (1ª Pedro, cap.5 vers.8).

El lector concordará con este autor en que, a pesar de las claras evidencias aportadas para llegar a estas conclusiones, el presente no es un planteamiento fácil de defender, porque aceptarlo significaría demoler de raíz los fundamentos de todas las religiones del Oriente que en conjunto suman más adeptos que el Cristianismo, y los de movimientos ocultistas y esotéricos que cuentan con miles de seguidores y simpatizantes por todo el mundo occidental.


Desde ya el autor pide disculpas a quienes se pudieran sentir ofendidos por el presente planteamiento. No obstante, los insta respetuosamente a despertar, a abrir sus mentes, y a considerar la posibilidad de que si el “príncipe de este mundo” requiriera de condiciones ideales para poder ejercer hacia todo el planeta la influencia ideológica que según la Biblia se le habría permitido realizar, entonces esta línea argumental es precisamente la que más se acerca a ello, permitiendo explicar incluso que su abarcante accionar se pueda basar en sutiles e indirectos métodos de influencia, utilizando a los mismos seres humanos para que su intervención no sea descubierta.

Como se planteó al principio de la entrada anterior, el proceso llevado a cabo por las fuerzas oscuras es de suma complejidad por lo que no es fácil desenmascararlo. El poderoso ser que intentó engañar al Mesías y no lo logró, y que ahora lo estaría haciendo con sus potenciales seguidores -los seres humanos que podrían llegar a conocerlo-, actuaría siempre en diferentes niveles según corresponda a sus planes de dominación, y con una energía, organización, y voluntad de propósito inquebrantables, por lo que sólo los que estén atentos a la interrelación de sus múltiples efectos podrían llegar a darse cuenta de dónde proviene la verdadera causa de los males que han afligido y afligen al planeta... y éstos, preocupantemente, son los menos.

Ahora, ¿cuál es el accionar actual de "las Autoridades y Gobernantes que rigen este mundo y sus fuerzas oscuras"? ¿Hacia dónde apunta? ¿Qué probabilidad hay que logren su objetivo? ¿Hay forma de oponérseles? ¿Cómo terminará todo esto? Los invito a leer el siguiente artículo dentro de un mes. Por ahora intenten digerir éste, cuyo enfoque original y único en los blogs de Internet requiere, por su impactante contenido, un tiempo razonable de proceso y asimilación. Espero sus impresiones, así como sus necesarios y valiosos comentarios.

Por

Carlos Jiménez Fajardo


NOTAS COMPLEMENTARIAS:

A) Respecto de galerías subterráneas que circundarían el globo:

“Se trata – en mi opinión – de la historia más increíble, la más inverosímil del siglo. Me parecería una historia de ciencia ficción si no lo hubiese visto y fotografiado yo mismo... Lo que he visto y fotografiado no es ni sueño ni fantasía, es realidad. Bajo el continente sudamericano existe un gigantesco sistema de túneles, hondamente enclavado, de varios miles de kilómetros de extensión. ¿Quién lo construyó y cuándo? He aquí la incógnita. En Perú y Ecuador se consiguió recorrer cientos de kilómetros de estos túneles, pero esto no es más que el comienzo: el mundo lo ignora todo sobre ellos.” Con estas palabras Erich Von Daniken da comienzo al primer capítulo de su libro El Oro de los Dioses, donde relata con lujo de detalles y anexando fotografías y un plano que indica la zona de ubicación, su visita a un sistema de galerías subterráneas –que parte de la “Caverna de los Tayos”, protegida por los indios jíbaros- descubierto en junio de 1965 en la selva del Ecuador, provincia de Morona-Santiago, por el argentino-húngaro Juan Moricz, y que habría sido descrito por la máxima autoridad europea en historia americana antigua, el profesor Miloslav Stingl, como “el hallazgo arqueológico más importante después del descubrimiento de Troya”.

Una expedición alemana descubrió otra de estas galerías en los Andes peruanos, cerca de la localidad de Otuzco, a 6.768 metros de altura “Está perfectamente conservada, provista de escalones excavados en la roca y cerrada por enormes puertas que giran sobre esferas de piedra. Miden más de cien kilómetros y desembocan a 25 metros por encima del nivel del Pacífico”. (J. Pasenkiewicz). Se dice que la parte más importante del tesoro de los incas, después del asesinato de Atahualpa, quedó oculto en una galería subterránea que comunicaba El Cuzco con Lima. El túnel no pudo ser jamás encontrado ya que nadie conocía sus accesos, con excepción de un inca de cada generación... Después, ya en nuestros días, se han descubierto vestigios y se ha obtenido información suficiente para poder afirmar que en el subsuelo de gran parte de la Cordillera de los Andes se guarda una red de galerías que comunican Lima con Cuzco, la frontera de Bolivia y las selvas amazónicas. Todos estos túneles tienen sus entradas taponadas por miles de toneladas de piedras y camufladas de tal manera que solamente basándose en referencias muy antiguas se han podido encontrar.

En la Isla de Pascua se encontraron también unos túneles que desde el interior de la isla llegaban al mar. Muchas culturas encierran en su acervo más primitivo creencias y leyendas de galerías que comunicaban por debajo de los mares y las tierras, países y continentes.

También existen túneles de este tipo en Asia, y muchos: Cerca del Himalaya, en las inmediaciones del valle de Cachemira y hasta en las proximidades del Tibet. “Pequeñas aberturas en las laderas de las montañas dan lugar a breves galerías que después confluyen formando una principal más espaciosa que se pierde en las entrañas de la tierra”. En Grecia, y en tiempos de florecimiento de su gran cultura, ya existía la creencia de que habrían sido unos pobladores primitivos, los pelasgos, quienes habrían construido unos túneles que comunicaban las islas del Egeo entre sí y con otros países y que ya entonces estaban taponadas. En las Islas Baleares, en Menorca, e Ibiza sobretodo, siempre pervivió la tradición de que había túneles que comunicaban a las islas entre sí y, desde Ibiza, con Malta. También en Rusia, en California, en Hawai, en Suecia, en España (comunicando la península con Marruecos), etc. Parece ser que la existencia real de esos inmensos túneles (inmensos en cuanto a longitud) corresponde “a una determinada cultura envuelta en el misterio y de la que, si descartamos las galerías y las vagas referencias guardadas en otras culturas posteriores, no queda nada”.

Si bien estas galerías kilométricas pudieron ser obra de la civilización antediluviana, a las que obviamente tuvo acceso como lo evidencian los antiguos escritos que narran cómo muchos de sus habitantes se refugiaron en ellas durante el Diluvio, dada su gran extensión por toda la Tierra es posible que su origen y propósito sea aún mucho más antiguo y que sirvieran, como hemos postulado, de rutas hacia los enclaves interiores de refugio de los colonizadores rebeldes, ya que según las leyendas de Asia a estas galerías está asociada la mítica ciudad subterránea de Agharta, la que sería el punto de origen de todas ellas.

B) Respecto de bases alienígenas bajo los mares:

La certeza de ello la dan innumerables testimonios a lo largo de la Historia acerca de objetos que han sido observados descendiendo o emergiendo del mar, o bien desplazándose bajo sus aguas. Los testigos, tripulantes sorprendidos de embarcaciones, han reportado casos de bólidos, esferas, ruedas luminosas, etc., que se desplazaban a voluntad cerca de ellos.

Si consideramos que las tres cuartas partes de nuestro planeta están compuestos de agua y que la profundidad media de éstos alcanza a los cuatro mil metros, habiendo en muchos lugares fosas abisales que alcanzan incluso a los once mil metros de profundidad, aún inexploradas, es fácil imaginar que una raza de avanzadísima tecnología que requiera pasar inadvertida a los habitantes de la Tierra, encontraría en el mar inmejorables condiciones para ocultarse. Prueba de ello, la dan los submarinos nucleares de las grandes potencias, los cuales se ocultan bajo el Océano por años, esperando una orden, que ojala nunca llegue, para disparar sus misiles nucleares hacia sus objetivos. Permanecen inmóviles en el fondo del mar, totalmente indetectables.

A modo de ilustración, se pueden mencionar algunos interesantes casos de avistamientos:

• En el año 1887, el 12 de octubre, se reporta la observación de un vapor inglés, el “Siberian”, en un lugar cercano al cabo Race. Los marineros vieron como una bola surgió del mar y se elevó hasta 15 metros por sobre la superficie, la cual se movió primero hacia el barco y después alejándose de él. Permaneció visible por más de cinco minutos.
• El 15 de mayo de 1897, otro barco inglés fue testigo de ruedas luminosas que giraban bajo el agua. Esto ocurrió en el Golfo Pérsico, siendo testigo el comandante J. E. Ringle del buque de guerra Vulcano. El comandante Ringle reportó unas ruedas luminosas bajo el agua, que se desplazaban con mucha rapidez bajo el navío. Se trataba de una especie de ruedas giratorias, gigantescas, de radios luminosos.
• También, el 19 de abril de 1957, en el borde de la fosa submarina que bordea por el oriente la costa del Japón (de 8.500 m de profundidad), se reportó un avistamiento del barco japonés “Kitsukawa Maru” el que navegaba hacia Japón. Sus tripulantes observaron cómo dos objetos discoidales de cerca de 10 m de diámetro cada uno, descendieron y se sumergieron muy cerca del barco.
• También en los años sesenta se reportaron muchos avistamientos en el golfo de Tailandia, incluso algunos en los cuales se mencionaban dobles ruedas de casi una milla de diámetro con brazos radiales o en espiral.
• En las islas Canarias, existe la leyenda acerca de una isla misteriosa, la isla de San Borondón, que periódicamente emerge del mar y luego de un tiempo se sumerge nuevamente. Sería de apariencia metálica y de ella surgirían extraños resplandores.
• Algo semejante a la isla de San Borondón se ha divisado en varias ocasiones cerca de la costa norte de la isla de Mallorca en el mar Mediterráneo. Coincidiendo con oleadas de avistamientos OVNI, muchas de las cuales se vieron emerger y/o sumergirse en el mar. Habitantes de la localidad de Sóller, observaron a veces, de noche, cómo se desplazaba una gran plataforma plagada de luces, a una gran velocidad, superando a la de cualquiera embarcación conocida.
• Por último, en el Atlántico Sur fuerzas militares han reportado desde los años setenta la presencia de una extraña isla de color oscuro y de consistencia metálica que se desplaza y luego desaparece misteriosamente.

Todos los relatos anteriores, nos hacen pensar en la posibilidad cierta que existan desde muy antiguo bases submarinas en todos los mares del mundo, que permitan a seres alienígenas esconderse y almacenar sus ingenios con los cuales espían y probablemente se desplazan hacia lugares considerados por ellos estratégicos para interferir de algún modo en el devenir de la especie humana.


BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA


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